Suponéte
Viernes, Junio 20th, 2008Suponéte que yo heredé una fábrica de consoladores, y que durante veinte años la pude mantener casi de pedo. ProducÃa consoladores para la Argentina porque mis costos para fabricarlos eran muy altos, y mi fábrica no era tan competitiva como para exportarlos. Los consoladores taiwaneses eran mucho más baratos.
Suponéte que mi problema era que, por cada peso que yo ponÃa, mi fábrica rendÃa, en las mejores épocas, 5 centavos. Los taiwaneses, por cada peso invertido, ganaban 40 centavos. Y asà era que podÃan bajar el precio de venta de sus consoladores para competir con los mÃos, y asà era que ellos vendÃan más consoladores que yo.
Para fines de la década del ‘90 mi fábrica estaba fundida y yo le debÃa al banco mucha plata.